Dos lecturas de verano
Una lectura de verano puede ser dos cosas: 1) Simpática y compacta, desdeñada por los puristas y recomendada por los libreros mal pagos trabajando en cadenas explotadoras. Romántica, familiar, sin demasiados divorcios, depresiones agudas o muertes. Generalmente transporta al lector a un destino plagado de turistas, refrescante y bronceado. 2)…
